Braguetas que suben y bajan, los hombres se quejan… el sexo es poco, necesito más, necesito sumar, soy muy bueno en la cama; se mienten, ¿quieres estar conmigo? Preguntan, soy muy bueno en la cama, se mienten y mienten, y engatusan y fallan.
Vestiduras rasgadas, las mujeres se quejan… detestan ser mal comidas. El mejor polvo es el que esta por venir, se conforman y se entregan una vez mas, fracasan, el mejor polvo es el que esta por venir.
Un buen polvo hace la diferencia, un mal polvo no hace nada, muere lastimero y es enterrado en el olvido, con la indiferencia de los malos recuerdos. El mejor polvo es el que esta por venir, se conforman. El sexo es poco, necesito más, necesito sumar, soy muy bueno en la cama; se mienten.
Un buen polvo es un combate cuerpo a cuerpo, mascara contra cabellera. Un mal polvo es la riña entre un pene pretencioso y un coño insaciable, pero dormido.
Un buen polvo se siente a salvo desnudo, un mal polvo se esconde cobardemente tras tres tristes trapos
Un buen polvo no siente asco, el que siente asco debería desistir del sexo
Un buen polvo no solo besa, se devora los besos del otro, se los arranca. Un mal polvo es la constante de besos babosos, desabridos, insípidos y poco memorables.
Un buen polvo inventa, intenta, inspira. Un mal polvo acosa, aburre, acaba
Un buen polvo empieza por no esperar, para no terminar. Un mal polvo debe terminar antes de empezar .
Un buen polvo sorprende mientras ella mira por al ventana. Un mal polvo es el acto mecánico de dos maniquíes que no ven, que no sienten.
Un buen polvo es un catador del sexo. Un mal polvo padece tristemente anosmia y ageusia sexual.
Un buen polvo, cuenta lunares en la piel de su amante y se aprende su cuerpo de memoria. Un mal polvo cuenta fracasos y nunca aprende.
Un buen polvo toca bruscamente y de manera casi animal cada recoveco inhóspito. Un mal polvo toca sutil, inútil y tontamente lo que ya conoce y se niega a seguir explorando.
Un buen polvo sucede en el momento menos pensado, con la persona menos pensada y en cualquier lugar .Un mal polvo es producto de pensar el momento, una persona equivocada y una cama rechinante.
Un buen polvo es aquella buena amiga que dice que si, sin necesidad de rogarle. Un mal polvo es el que ruega por necesidad.
Un buen polvo empieza en la sala, destruye el sofá y puede terminar en el piso. Un mal polvo empieza en la cama y termina hartando.
Un buen polvo desnuda las más bajas pasiones y no se queda con nada, todo lo entrega. Un mal polvo puede desnudarse pero siempre se dejara las medias.
Un buen polvo puede durar toda la noche, toda la vida, un mal polvo dura lo que dure dura.
Un buen polvo es la armonía de sonidos incompresibles, gritos ahogados y gemidos susurrantes, un mal polvo es como shakira ensayando una canción.
Un buen polvo se debe pagar con un buen polvo, un mal polvo se paga con escarnio publico.
Un buen polvo habla, dice vulgaridades sutiles, en el momento preciso, sutiles porquerías. Un mal polvo calla, y el que calla otorga…
¿Te gusto?
